jueves, abril 29, 2010

Historias

Cuando uno se encuentra con una persona ya de edad avanzada -qué hace uno a esa edad si no es platicar- lo que menos puede esperar es una tarde -o noche, o mañana- repleta de historias. Desde la señora que pensaba de Jolopo -si no saben quién es, se los dejo de tarea- estaba guapo cuando iba a sus mítines, las personas que estuvieron en algún periodo revolucionario o de revuelta en nuestro país hasta incluso el niño que te cuenta el descubrimiento gigantesco que acaba de hacer. En esta vida, el humano se dedica a contar sus historias, ya sea contándosela al cuate que se sentó a tu lado en el camión, a tu madre, a tus amigos, a quien sea.

Cada vez me cuesta más trabajo contar una historia. Los detalles se tienen perfeccionados, la narrativa fluye perfectamente, pero no estoy contando lo que quisiera contar. Transmitir ideas de torna cada vez más difícil, sobre todo para alguien que quiere mezclar la ficción con la realidad. Una de las herramientas de las cuales me valgo para decir algo que difícilmente diría o haría en persona, es a través de mi escritura. Todos los que han leído mis cuentos pueden encontrar una pincelada de mi realidad, de mi personalidad, de mis perversiones, de mis miedos. Fue una constante durante la universidad intentar transmitir todo ese cúmulo de emociones que tengo guardadas en mi espalda -y en mis pulmones- para poder liberarme un poco, deseando en algunos casos que la inspiración de esos textos los leyera y cayera en cuenta de lo que se dice -no me pueden negar que muchos autores declaran su amor hacia una persona, y esta declaración está escondida entre las líneas que escribe- y por fin pudiera ser feliz por siempre jamás. Escribir por no tener nada mejor qué hacer, porque te dieron ganas de ser un pseudo filósofo moderno, porque ya te aburrió el Facebook. Yo que sé, cada quién tiene sus razones. Dice Alberto Chimal que "cada detalle de una historia revela mil otros. Escribir es explorarlos. El fin del texto siempre llega por razones prácticas: mezquinas."

Cada vez se vuelve más difícil contar una historia, sobre todo cuando esta sucedió nada más en mi cabeza. Ser un literato nunca ha sido mi meta de vida. Me gusta escribir, me gusta fantasear, me gusta ser artífice y personaje de mis propias historias. Mi escritura es como el cine: puedo ser el sombrerero loco o tener sexo con la mujer que se me antoje. Puedo morir mil veces y resucitar dos mil. Puedo ser dios o el diablo, puedo ser quien yo quiera. Un escape para cuando no sabes quién eres, qué haces y qué quieres, es crear un alguien que hace algo por conseguir algo. El cuentista es la mejor parte de mi persona, con él, puedo ser quien yo quiera.

Después contaré una historia, una de las más grandes historias que pudiera contar.

jueves, abril 22, 2010

Ser

Anoche, mientras me fumaba el último cigarro del día (increíble, bueno, no tan increíble, los cigarros me están durando más desde que hago ejercicio, siempre y cuando mis hermanos no los encuentren) me vino a la mente escribir algo. Ayer me platicaba alguien que quiero mucho sobre un problema que surgió en su vida; la plática me hizo reflexionar en lo que me gustaría ser en ese momento, y es exactamente sobre eso que me dispongo a escribir en este momento, que estoy picándome los ojos en el trabajo y tengo en ascuas a mis compañeros de trabajo con mi cara de seriedad (siempre estoy jodiéndoles la vida, hoy que no, se extrañan)

A lo largo de la vida uno quiere ser muchas cosas. Vamos desde los sueños guajiros de niño, aquellos donde todos soñábamos ser doctores, policías, bomberos, pagüer renyers o incluso ser mejor jugador que Oliver Atom. Pasa el tiempo, uno voltea a ver las profesiones de sus papás (si es que la tienen, si me preguntan a mí, mi mamá tiene carrera comercial y mi papá solamente tiene la primaria) y se empieza a preguntar si le conviene. Otros, se joden y ya saben que tienen que estudiar lo que han estudiado todos los hombres de la estirpe familiar, y los demás siguen a la deriva, viviendo al día. Llega un punto en el que se tiene que decidir lo que se quiere ser, y aunque sea con carrera o no, independientemente de donde se haya estudiado, se llega a ser lo que se quiere ser. Dice José José que "uno no es lo que quiere sino lo que puede ser", no creo que él haya querido ser el Príncipe del Jaibol y tener ahorita una voz digna de cantante de Death Metal.

En fin, creo que ahorita soy lo que quiero ser en este momento, sobre todo profesionalmente hablando, pero lo que me empuja a tomar el tema es algo más. Anoche me pregunté qué quiero ser para la persona que quiero. Tardé mucho tiempo en responderme, claro. Fue estar dando vueltas y vueltas en la cama a pesar del cansancio que me invadía, pero lo logré.

Hoy quiero ser para tí una mano que te levante, un hombro que te soporte, unos brazos que te abracen y unos labios que te besen. Quiero ser para tí aunque sea la mitad de lo que tú eres para mí. Quiero ser la razón de la sonrisa y el motivo de tu felicidad. No quiero ser dueño, quiero ser compañía, quiero ser complemento, quiero ser el empujón que te falta. Quiero ser motivo y motivación. Quiero ser de tí en la medida de lo posible.

Hasta yo me sorprendí. No se espanten, creo que estoy enamorado.

martes, abril 13, 2010

Estoy tan pero tan pero taN pero tAN pero TAN confundido, que ni siquiera puedo escribir.

¿Qué hago? Siempre que se llega la hora de hablar lo que siento es cuando valió madres, es cuando me trabo y no puedo hacer absolutamente nada. Lo peor del caso: ahora NI SIQUIERA LO PUEDO ESCRIBIR. Estoy totalmente bloqueado, frustrado, con esa presión en el pecho. Ya no sé si emocionarme, si resignarme, si arriesgarme, si hacerme pendejo. Ya no sé.

El universo ya no parece tan claro como antes. Antes pensaba una cosa, ahora parece otra. Ya no puedo interpretar mi alrededor sin pensar que puedo estar completamente equivocado. Las circunstancias no me ayudan. Quiero un cigarro y ya ni dinero tengo.

Help.

miércoles, abril 07, 2010

20 verdades sobre el hombre

Esto lo acabo de leer en un grupo en Facebook, pero vaya que es cierto. Tan cierto, que lo haré como manifiesto en primera persona.

1) No resisto ver llorar a una mujer que quiero.

2) Cuando hago regalos, es porque no quiero otra mujer en mi vida, porque estoy cansado de desilusiones, y te veo perfecta.

3) Una forma muy usual de tirar indirectas es por medio de las canciones románticas.

4) Cuando te diga: eres hermosa/bonita/linda/preciosa, realmente lo digo en serio, no me digas que estoy equivocado, dejaré de intentar convencerte.

5) Si te miro fijamente, es porque me están pasando cosas muy fuertes.

6) No me hables sobre lo lindo que es Brad Pitt, Johnny Depp etc. Enfrente de mí es aburrido y no me importa. Para eso están tus amigas.

7) No te enojes cuando te abra la puerta. Aprovecha el momento. Si te invito a salir y quiero pagar, déjame pagar. No te sientas mal, disfruto hacerlo. Solamente sonríe y dí "Gracias".

8) Si empezamos una pelea, me corres y yo me voy, estaré pensando en todo momento en regresar y arreglar las cosas.

9) Me da rabia y asco ver a una mujer con alguien que no la merece.

10) No tomes en serio todo lo que digo, el sarcasmo es algo hermoso, encuentra la belleza en él.

11) Si lloro por tí estoy sufriendo demasiado.

12) Cuando te diga que te amo, mira profundamente en mis ojos, dame un pequeño beso en los labios y dime que me amas también. ¡Dilo en serio!

13) Si me besas apasionadamente me derrito por dentro.

14) Si te escribo cosas bonitas es para que siempre pienses en mí. Cuando te las escribo quiero hacerte saber que siempre pienso en tí.

15) Cuando me desilusiono de alguien que quiero, tardo mucho en superarlo.

16) Si estoy interesado en tí, siempre voy a querer seguirte.

17) No me importa si hablas con otros hombres, no me importa si tienen otros amigos hombres, solamente no le des esos abrazos que no me das a mí.

18) No me gustaría que una chica esté borracha, tirada en el piso y vomitando. Da pena ajena.

19) Si un hombre no te está tratando bien, es una deshonra para el género masculino, y esa persona no cambiará. ¡Mándalo a volar!

20) "Los hombres se vuelven locos por la mirada y a la vez la sonrisa de la mujer" Admito que no hay nada mejor que una mirada tuya acompañada de una sonrisa.

He dicho.
Siento una extraña presión en mi pecho, la cara como hinchada, el entrecejo fruncido y una desesperación difícilmente controlable.

No es tan desconocida esta sensación, siempre me ha dado coraje ver cómo la gente se empeña en complicarse más la vida. La vida es fácil, pero no, siempre tenemos que estar buscando cualquier pendejada que nos mantenga enredados en una pinche bronca. Como que es necesidad inherente en el ser humano eso de estar metido en problemas, hacernos las víctimas, buscar consejos y pasárnolos por el arco del triunfo.

Me vale madres, pero esta vez no quiero ver nada de eso. Ya bastante lo viví, ya bastante lo intenté prevenir, así que si quieren seguir haciendo que su vida sea una tremenda porquería, no me incluyan en ella.

La sensación se fue, esto de verdad que es relajante.

¿Algún consejo para acercamiento con planes de conquista?

lunes, abril 05, 2010

Tiempo

Mi vena narrativa está un poquito bloqueada. Hace unos momentos visitaba el blog en el que suelo mantener esa parte de mí viva, y me doy cuenta que no he escrito nada en cerca de cuatro meses. Sí, cuatro. Bueno, como no vivo de eso y lo hago solamente cuando estoy demasiado inspirado, creo que no regresa tan pronto como yo lo tenía pensado. Mi cuentista anda de vacaciones, pero claro, tengo muchas historias qué contar.

¿Semana santa?, ¿santa? Bueno, mientras México siga siendo uno de los países más católicos del mundo, la gran mayoría de los que vivimos ya en el mundo esclavo-laboral podemos tener 2 o 3 días de vacaciones -o a cuenta de vacaciones, depende de qué tan ojetes sean en los respectivos centros laborales- y poder disfrutar a nuestras anchas ya sea de un poco de sol, de bosque o de una Guadalajara sin el tráfico que tanto la aqueja estos días. ¿Qué les puedo decir? En esta semana -siempre y cuando estén abiertos- te puedes dar el gusto de conocer montones de lugares que generalmente están hasta la madre de gente. Claro, con sus excepciones: el miércoles estuve en el Mambocafé en otras de mis noches "voy a un antro salsero y no pienso bailar" -más adelante está todo el chisme- y generalmente los miércoles hay poca gente y se puede bailar a sus anchas, sobre todo si eres un newbie pseudo avanzado como yo. Este miércoles estaba a reventar el lugar, creo que fuera de un fin de semana, jamás lo había visto así.

En fin, estas dos semanas han sido particularmente emocionantes para mí. Sí, y qué, estoy que no quepo en mí de la fakin (sic) emoción. Por fin se me hizo salir con alguien con quien ya tenía muuuuchas ganas de salir, y creo que siempre es fascinante saber que no le eres indiferente a esa persona. El chisme: me llevaron a conocer un bar del cual me enamoré y del que salí ileso, siendo que iba casi con la amenaza de por ser fresónkindofguy sería blanco de algún ajere. Claro, no sucedió -quizá porque el lugar estaba algo solo- aunque si noté miradas de chacales sobre mi compañía. Pero bueno, iba puestísimo a cualquier cosa, buena o mala, que pudiera suceder. La noche fue todo un éxito, mi sonrisón de oreja a oreja todo el fin de semana, that kind of stuff.

Llega esa noche de miércoles, con toda la actitud de agarrar una cerveza y sentarme a ver a las parejas que suelen sacarle chispas a la pista. Llegan y me secuestran para bailar, peeeeeeeero, el acabose de la noche: llegó ella. Creo que ni ella ni yo esperábamos vernos, pero ah qué gusto me dio. Todo nervioso, emocionado, perdí la cuenta de las cervezas que me tomé -afortunadamente no me pegaron- y estaba notoriamente emocionado por su presencia. Creo que lo mejor de la noche fue haber recibido una clase de bendición por parte de una de sus amigas. La corroboración la viviré el martes.

Pero bueno, creo que estoy cagándome de la emoción, mas no me quiero empelotar, porque si lo hago, ya valió madres. Y como ya se me olvidó qué es lo que quería escribir, aquí le voy a parar.

Ahí nos vemos.

viernes, marzo 26, 2010

Escribir

Me encontraba leyendo el blog de Paula cuando recordé una cuestión que creo que alguna vez el Licenciado nos planteó durante ese maravilloso curso que fue el Taller de Escritura Creativa: ¿por qué escribimos?

En el blog que visitaba, hace el siguiente comentario: "Ah que estúpido esto de estar actualizando el blog con mis pseudo filosofías de vida del día... pero a mí, escribir es algo que me apasiona... y por eso lo sigo haciendo." La actualización del blog, para todos los que ya llevamos algo de tiempo en este negocio, es tal cual como actualizar el estado de Facebook o de Twitter, es nada más cuestión de plasmar lo que se está pensando o lo que se tiene en la cabeza. Las pseudo filosofías también son escritura, son medio de comunicación, son pensares, son historias, son ideales, son esencia, son principio y fin. Creo que agarré vuelo.

En fin, la pregunta del Licenciado me brincó terminantemente, pues alguna vez yo también me lo pregunté. Un buen día estaba vomitando en este espacio de nueva cuenta, hasta que me dí cuenta de que lo que escribía, si acaso, dos o tres personas lo leían (Rodrigo, Christian y Danny) y los supuestos destinatarios que tenían mis textos de corte emo enfadoso jamás se enteraban de lo que estaba plasmado aquí. Si acaso solamente una vez pasó que la persona a la cual estaba dirigido el texto lo leyó. Claro, el resultado fue todo un gran desastre. A big fat mess. Pues bueno, me detuve a pensar por qué escribía. Si ven las primeras entradas de este blog, empezó como bitácora personal. Así es, me gusta platicar las tarugadas que me pasan a diario (o no, Pau) y quizá era un medio para sacar mis frustraciones personales. Después empecé con mis textos: cuentos, ensayos, cartas, demás; esto empezó como una bitácora, y así se quedará, por eso todo lo demás se fue a otro lado.

En fin, si llegaran ahora y me preguntaran por qué escribo, la respuesta es sencilla, y me lo dijo alguien que quiero mucho: siempre tengo algo que decir. Todos tenemos algo que decir, y si nuestro pensamiento puede salir mejor tecleando o a pulso que hablado, aprovechémoslo.

Hoy voy a salir con una mujer de la que se podría decir estoy enamorado. Me da miedo.

miércoles, marzo 24, 2010

Evasiones

El día de anoche, al regresar de mi clase de baile -sí, estoy yendo a clases de salsa lineal, el chisme estará más adelante de este post- me encuentro con una actualización de status en el fabuloso Facebook por parte de una amiga diciendo que se sentía triste. Claro, viniendo una frase así de una chava como ella -cabe mencionar que la mujer en cuestión está guapa y tiene su pegue-, no se hizo esperar el alud de comentarios tanto preguntando qué pasa como ofreciendo el apoyo que se merece. Efectivamente, tal cual como lo pensaron, la mayoría eran hombres, y sí, yo también comenté. Uno de los comentarios o respuestas de la mujer ante las frases que ahí se plasmaron me dio mucha curiosidad, y como ahorita estoy en el trabajo sin hacer absolutamente nada, creo que me daré el tiempo de pensarla.

La chava comentaba que mientras se esté distraído con trabajo/escuela, amigos y demás, se olvidan los problemas. Creo que es cierto hasta el punto en el que el problema puede tomar dos cursos: o se hace más grande y ya nos cargó la chingada o eventualmente desaparece. Esto último sería lo más cómodo, pues mientras uno anda fiestando, agarrando pedotas y redepente portándose mal, pues qué a toda madre, ¿no? En cambio, cuando regresas a la realidad, a la depresión post-party, es cuando te llega el balde de agua fría y vuelves a ver el problema tal y como lo es.

¿En qué se distraen ustedes?

Últimamente he encontrado buena manera de canalizar las energías en el baile. La verdad, ese ejercicio está con madre. Es normal que una mujer sienta más inclinación hacia querer aprender a bailar y los pocos o muchos que nos animamos a tomar clases muchas veces tenemos que estar defendiendo nuestra orientación sexual. Pero vamos, todos aquellos que de nenas no nos bajan se mueren de la envidia cuando nos ven sacar a la "chava más guapa del antro" y bailar como los dioses mandan con ella. Con un poco de suerte, ahí ya sacaste desde un ligue de un one night stand hasta una relación duradera. Trust me, lo he visto.

Así que, efectivamente: estoy en un curso intensivo de salsa lineal. ¿Por qué intensivo? Gracias a un acoso excesivo por parte de una de las alumnas de salsa básica, y por el proteccionisimo que siempre ha mostrado la maestra por mí -la conozco desde hace un par de años-, tuve que hacer el esfuerzo y pegar el brinco al curso de intermedios-avanzados. Está siendo bueno, porque siento que estoy avanzando a pasos agigantados en ese sentido, además de que estoy recuperando la condición que me quita la vida de oficinista. Prepárense, me volveré de nuevo a convertir en el rey del biutiful.

En fin, creo que será momento de seguir haciéndome wey en el trabajo. ¿Alguna sugerencia?

lunes, marzo 22, 2010

Tecnolojiando edá?

Recuerdo hace escasos 10 años -hasta ya se oyen como un chingo a estas alturas, ¿no?- me recuerdo aproximadamente a estas mismas horas, sentado frente a una computadora Compaq Presario, conectado al ICQ y escuchando canciones ya sea de las predeterminadas del Real Player -que si no me equivoco eran Virgen Morena de El Tri, Corazón Partío de Alejandro Sanz y creo que Ojos Así de Shakira- o con la ya bajada del Napster en el PCDJ. Hoy, 10 años después, me encuentro escribiendo en mi blog, recordando esa época, mientras escucho a Coldplay en el Windows Media Player e intermitentemente vomito en el Twitter y en el Facebook.

Sí, leyeron bien. Por ocio en el que el trabajo nomás no llega -estaba en la oficina sin hacer nada, no desempleado- me dio la curiosidad de emplear esa herramienta que hasta Plaqueta cambió dejando de lado el amado blog. Resulta que Twitter es algo así como mandar un sms pero a quien sea que te esté siguiendo -eso lo hace hasta más stalker que el facebook-. Está padre eso.

Pues bueno. Las ganas de escribir están, pero como que no me agrada mucho despotricar en contra de algo o alguien. O tal vez sí: ¿estaremos de acuerdo que a man knows a man?

Muchas veces me he encontrado con mujeres que piden alguna clase de consejo cuando de relaciones con un hombre se trata. El cómo llegarle, qué preguntarle, cómo es, etc. A veces ni es necesario conocer al mono en cuestión cuando un ya sabe qué va a decir, a qué le tira y cosas así. ¿Qué hacemos? Advertir. De todos modos, en ciertos momentos somos como niños chiquitos: ya vemos la caída inminente y las voces de los papás o personas a nuestro cargo que dicen "te vas a romper la madre". Plaz, se oye el fregadazo, y no queda decir más que: Hate to say I told you so.

Aplica para todos, a mí cuántas veces me advirtieron que me iba a dar en la madre, y de todos modos ahí va la burra al trigo. En fin, creo que no siempre se puede prevenir el madrazo, además, las cicatrices son divertidas.

En fin, marzo está cercano a su final, fue un buen mes. Viene abril, mes conocido por los jolgorios que suelo hacer para mi onomástico. Veremos qué nos depara este fabuloso 2010. Por lo pronto, me voy a echarme porque la gripa me quiere amedrentar.

Y en pleno calor, puta madre.

viernes, marzo 19, 2010

Ferzo

Pues como dijo el señor Mauricio Garcés, les tengo una excelente noticia: ya llegué.

No sé por qué me sigo empeñando en regresar a este espacio que cada vez más le salen más telarañas -y para lo que me gustan las pinches arañas-, pero creo que un poco de vómito mental nunca está de más.

Hace algunos días, estaba leyendo el blog de Danny y recordé que para muchos, los meses de febrero y marzo ha sido un mes de por sí ocupado. Dejemos de la tendencia rara que tiene la gente de cumplir años en este mes -digo porque fácil he tenido unas 20 fiestas de cumpleaños en lo que va del mes y no, no he ido a todas- sino que ha habido espectáculos de alta categoría en nuestra ciudad. Fuera del pelado de Luis Miguel y de una que otra bandilla pedorra que ha atiborrado el Telmex -con sus claras excepciones-, creo que esta ciudad no había visto espectáculos de la talla que ha habido en las pasadas semanas.

Todo empezó con los señores de Massive Attack presentándose en el Telmex, después de haber cancelado el concierto que estaba programado para septiembre del año pasado. La razón fue claramente explicada por sus integrantes -para los que no sabían- pues estaban terminando de grabar su último material -que por cierto está bastante bien-. Tuve la oportunidad de asistir a ese concierto -y confieso que me sentí pinchemil fresa: estaba en palco privado- y he de decir que jamás en mi vida había visto algo así. Claro, he estado en diversidad de conciertos, pero un show de luces, los mensajes en la pantalla de LED, y la gente en pleno trip es algo que no me había tocado ver en Guadalaranch.

Le siguieron los señores de Cuca. Desgraciadamente me quedé con ganas de ir a ese concierto, eso de que no me paguen los días que deberían pagarme no está nada padre. En fin, por lo que pude leer del concierto, para variar, fue una explosión de irreverencia y rock pesado, solamente como los señores Fors, Ochoa, Avilés y González saben hacerlo. Este fue el concierto para conmemorar 20 años en la escena musical. Me tocó estar en los 15 años, y tengo que decir que estuvo de huevos, sobre todo por haber sido en uno de los lugares más históricos musicalmente en nuestra ciudad: el fabulosísimo y semidestruído Roxy.

Y que llega marzo. Todos los rockeros estábamos esperando con ansia EL concierto de nuestras vidas. Desde diciembre, se anunció que The Four Horsemen: James Hetfield, Kirk Hammet, Lars Ulrich y Robert Trujillo estarían pisando tierras tapatías, y esta vez no en el Telmex y no para unos premios que han perdido totalmente su esencia. Esta vez, se apoderarían del pequeño estadio 3 de marzo y darían un concierto que cambiaría la vida de muchos, entre ellas la mía. Todavía recordar el concierto me pone la piel chinita. A pesar de haber salido bañado en sudor, cerveza y otros fluídos corporales, sin voz, con el cuello destrozado y apenas pudiendo caminar del cansancio, dios, qué buen concierto.

Claro, le siguió Alejandro Sanz pero ese pasó sin pena ni gloria.

¿Qué siguió? El tercer concierto que habría de ver el 3 de marzo: Coldplay. Saben, me habría gustado ir a ese concierto, fue una lástima que el boleto que me ofrecieron era de la zona golden y creo que la banda no me gusta taaanto como para haber pagado 1,600 pesos por un boleto. A saber de los que dicen que fueron, también la calidad del show, el sonido y demás atractivos visuales -no se hagan, muchas se mojaron con Chris Martin- fueron de la mejor calidad.

Cosa curiosa, ya dejarse ver en esos conciertos es lo más in del momento. La cuestión ahora es, mi querida Danny, que entre más conciertos vayas, más abolengo tienes, y la imagen alternativa es la que está tomando fuerza y moda entre la comunidad tapatía. Ya que empezaron los putazos culeros con los buchones, ya es momento de cambiar de ambientes. Es por eso que ahora ves los bares rockeros abarrotados de Armani y Dolcce Gabana.

Total, por ahí dicen que viene Lady Gaga. Me cae de a madres que yo sí voy.


jueves, enero 28, 2010

Creo que me acabo de dar cuenta que paulatinamente me he quedado sin alguien a quien contarle mis problemas. No es que me esté quejando ni que sea un antisocial de la patada que no tiene absolutamente contacto humano -aunque muchos jurarían que así es-, sino que precisamente a estas horas, con la carga que tengo que no he podido desechar -no, no estoy constipado- ya estaría mentando madres/echando pestes/chilloteando con alguien. Gradualmente, los papeles se han invertido: todo lo que pasé ahora las personas que me apoyaron lo están pasando, y ahora me vuelvo el apoyador en vez de ser el apoyado -cosa a la que estaba terriblemente y extrañamente acostumbrado-. Ahora, en vez de ser escuchado, ahora me toca escuchar. Siempre lo he hecho y nunca lo he negado, solamente que ahora se acentúa más. Me he convertido en la figura consejal, en el Maestro Roshi, yo qué sé. Total, eso pasa.

Generalmente tenía a mis consejales, a esas personas que podría contarle las cosas más complejas que me suceden y que por regla me daban una solución que resultaba ser la más cuerda para efectuar; ahora, como que ya no pasa eso. Ya no puedo contar con tanta facilidad de la chava que me gustó, de la que me eché, de la que no me eché, a la que me le escapé, ni nada de eso. La nube de mi mundo se va disipando lentamente, precisamente por ser este el principio del resto de mi vida. He dejado de escribir tan seguido, y es algo que me gustaba muchísimo. Volteo para atrás, reviso las entradas antiguas de este blog, y todo parece estacional: enojos escolares -ya no los hay-, disertaciones pseudo filosóficas de cuestiones cotidianas de la vida -cada vez hay menos- dedicaciones y dilemas de amores -puta, hay demasiados-, solamente que el placer que me provoca ya no es el mismo. Las líneas que salen de cada teclado cada vez son más confusas y difíciles de entender, ni yo mismo entiendo qué carajos estoy escribiendo ni por qué estoy haciéndolo.

Lo quise ver como terapia, me influyeron muchos blogs que solía visitar -ya ni eso hago-. Lo quise ver como documentación del pasado -chale, ninguna de las cosas que he escrito aquí se me han olvidado-. Ahora, ya no sé qué es este blog. No tengo ni siquiera ganas de poner todo lo que estoy pensando y sintiendo en este momento porque siento que ya me ha superado, esto ha ido más allá de mí y ya no sé qué hacer. Estoy en la encrucijada, las cuestiones siguen siendo las mismas y las soluciones siguen esperando, solamente que no doy el empujoncito. Veremos si febrero es mejor.

jueves, enero 14, 2010

Inicios

Hace algún tiempo, habría empezado este año con la anécdota de lo que fue el 2009. En esos días todavía solía darme el tiempo de sentarme a vomitar en este pequeño espacio que ya está repleto de polvo y telarañas, y que de seguro ya nadie visita. Se me olvida que aquí podía expresarme libremente, sin tapujos ni miedo a que me juzguen, incluso podía vaciar toda la porquería que se acumula -con o sin destinatarios-, pero simplemente se me acabó la costumbre.

Hace algún tiempo, este blog habría estado repleto de desvaríos amorosos, que son comunes cuando empiezo a vislumbrar posibilidades o tener prospectos de dejar atrás la soltería que tanto me tiene marcado con la gran mayoría de mis amistades. Era muy común que cualquier pensamiento que me hiciera ruido en mi de por sí caótica cabecita pasara por el teclado para plasmarse en el blog, a ver si así podía tener algo de cordura la idea o simplemente podía llegar el comentario acertado. Ya habría puesto alguna canción -que de por sí ya ha de haber muchas repetidas- o poema que fuera acorde a la situación. Creo que eso se cambió al maldito Facebook.

Hace algún tiempo, estaría haciendo el listado de lo que hice y lo que no hice en el 2009, y lo que pienso hacer en el 2010. Se hace costumbre que mis doce uvas virtuales fueran aquí. Estarme quejando de lo malo que pudo ser el año y siempre esperando que el nuevo fuera mucho mejor. Siempre pidiendo las mismas cosas. El mismo propósito desde hace tres años. Eso cambió, ahora me los guardaré para mí.

Hace algún tiempo, habría prometido escribir más seguido. Ahora, no les prometo nada.

Saludos, y feliz año nuevo a los que todavía se dignan de pasearse por acá.

jueves, octubre 22, 2009

¿A dónde me fui, yo, que me gusta tanto escribir?

Me fui a buscar cosas más vanales, mundanas, sin sentido.

He vuelto, espero que sea esta vez para quedarme.

martes, agosto 04, 2009

Calma

Todo parece tan tranquilo, el sol brilla extrañamente -y eso que prefiero el día nublado-, ya me puedo fumar un cigarro nada más por el placer de hacerlo.

La tormenta parece haber pasado, la mesa de juego sigue estando de pie, ahora hay pocos jugadores, pero la intriga es demasiada. Un soplo de suerte, las porras, eso fue lo que me prometieron. Es hora de volver al juego, no hay ases en la manga, pero la suerte parece estar de mi lado esta vez.

No, cariño, no se me acabó el juego, las cartas son traicioneras nada más. Estoy de vuelta, y cuidado, que esta vez nada me va a detener.

Corchito coqueto is back once again, con el semblante de nuevo arriba.

jueves, julio 09, 2009

Me divierte de sobremanera llegar al punto donde no hay retorno...


ahí es cuando puedo decir TE LO DIJE y restregártelo en la cara.


El cuentista anda algo sádico, habrá que explotarlo.

miércoles, junio 24, 2009

Pulse

Se ha terminado la friega, es momento de volver al letargo vacacional.

¿Planes? Muchos, habrá que ver si alcanza el tiempo.

Este 2009 termina algo: mi vida de estudiante. ¿Qué sigue? La vida más real.

Les recomiendo una canción: Cuerpo Sin Alma

lunes, junio 08, 2009

¿Qué pesa más, una decisión tomada propiamente, o un buen consejo?

La ventaja de la decisión es que no necesito darle explicaciones a nadie.

sábado, junio 06, 2009

El beso de la muerte


Un beso con frío en su calidez, el descanso altamente ansiado. El final, el comienzo, la transición. Un beso que significa más que mil palabras, ese que traerá todas las respuestas.

Quiero una tumba así.



La imagen es tomada de la tumba de un empresario catalán. Fuente: Inner, El Pendejo

jueves, mayo 28, 2009

A Little Piece of Heaven

Esta es la entrada número 300 de este blog, no sé de que iba a escribir, pero en este momento me gustaría reventar la pantalla de la computadora por culpa de las estúpidas ventanas del msn. Uno está jodido y todavía se empeñan en restregárnoslo en la cara. De verdad, life is such a bitch.

Creo que no tengo nada interesante qué decir, solamente que amo la canción de título. Pueden escucharla si le puchan aquí.

Pues bueno, tres centurias de entradas, de las cuales puedo decir que fácil el 80% son quejas o desvaríos melancólicos. El debate social o filosófico se terminó cuando mi cordura minó, y no se dónde carajós quedó, y me vale madre que lo anterior haya parecido verso. Total, uno tiene un blog esperando que lo lean esos ojos algún día, pero no llega, pues ya qué. Además, ¿qué va a leer?, ni que le importara demasiado.

Ya me voy, esa presión rara en el pecho sigue creciendo, así que creo que me iré a desintoxicarme.

El blog está de fiesta, y no hay nadie en la misma.

miércoles, mayo 13, 2009

Crecer y Pertenecer

Empecé escribiendo regularmente este año, ya estoy próximo a cumplir las 300 entradas a este blog. Qué lástima que mi escritura solamente fluya cuando estoy melancólico.

Este disco de Forseps me gusta por eso: está plagado de melancolía. José Fors escribe de manera que hace que me sienta identificado en varias de sus letras. De igual manera, no por nada Dr. Frankenstein me impresionó tanto, creo que en algún punto, mi vida fue como la de El Ente.

Pedir que las cosas no cambien es un tema bastante escabroso. Desde el hecho de cortar ese lazo, esa idea, esa ilusión, las cosas ya están cambiando. Los sentimientos y las maneras de pensar no cambian de un día para otro. Es un paso gradual, pero cuando te bombardean con lo mismo no es nada fácil. Es un dilema: el bienestar cortando por lo sano, o seguir con la debilidad de corazón ante el ser amado.

Lástima que no hay respuestas a estos enigmas.

martes, mayo 12, 2009

Luz

No es raro creer que se ha encontrado la luz al final del tunel. Es cuestión de qué tan desesperados estemos por salir: la mente es poderosa y puede crear ilusiones muy grandes que solamente crean una estabilidad momentánea.

No es fácil salir del túnel, está obscuro y no se ve claramente dentro. La luz es un tanto difusa, el huracán se había calmado, solamente porque estábamos en el ojo. Las cosas no cambian de un día para otro, una lástima que los sentimientos tampoco.

Todo tiene su fin, en algún momento. La tormenta pasará, pero no se sabe si la nave podrá afrontarlo. Es duro no caer, y a veces es necesario para poder volver a levantarse.

Pediste cosas muy difíciles, amor mío.


Pronto volveré a escribir, este estado de ánimo me ayuda a hacerlo.




martes, mayo 05, 2009

No hay luz en casa, pero con la vela alcanza...

En casi todo el transcurso de mi vida, he encontrado canciones que se adecúan perfectamente a momentos en la misma. Hace algunos meses, tenía un par de canciones que describían totalmente mi situación. Ahora, solamente queda esta:


Hoy no voy a cantarle al sol, ni al mar,
ni a las estrellas, ni a casitas de muñecas.
Hoy solo quiero contar cómo me siento,
estoy viviendo un día en blanco y negro.
Así que no me vengan a hablar de amor
porque yo soy un monumento al mal humor
y mi sonrisa siempre fue una mala actriz.
¿Cómo puede una ciudad estar tan gris?

No hay luz en casa, pero con la vela alcanza
para alumbrarme la amargura, dos o tres puntos de sutura.
No hay luz en casa, pero con la vela alcanza
y en un revés a mi destino, un día de estos yo me animo.

Hoy no hay metáforas, hoy voy a ser sincero
las cosas no me están saliendo como quiero.
Es una tarde donde siento que una fiesta
sería dormir 35 años al siesta.

De vez en cuando caigo en estos agujeros,
pide licencia el humor que siempre tengo.
Soy mil de azúcar para una sola de sal,
tengo derecho yo a sentirme un día mal.

No hay luz en casa, pero con la vela alcanza
para alumbrarme la amargura, dos o tres puntos de sutura.
No hay luz en casa, pero con la vela alcanza
y en un revés a mi destino, un día de estos yo me animo.

Me voy a ir a vivir a la montaña,
donde todo es poco pero igual alcanza.
Me voy a ir a vivir a la montaña,
y que me despierte el sol en la mañana.


La montaña - Los Caligaris.

It's No Good

¿Quieren conocer la historia de mi vida?

Ayer comprobé que llevo récord perfecto: hasta la fecha, todas las mujeres por las que me he muerto -no, en serio, literalmente- me han mandado a volar. Sea por alguien más o porque no soy lo suficientemente bueno -claro, a veces gustaría creerlo, ¿no?-, o porque alguien se adelantó, pero siempre termino casi como esa imagen de película barata: en la lluvia, con las flores en la mano, el corazón destrozado y con cara de derrota.

Soy dramático, no me importa. Es lo que siento. Siempre me ha pasado así. Es curioso, lo platicaba con una amiga hace rato: siempre que he querido entregarme al máximo, cuando siento que por fin ha llegado la oportunidad de experimentar algo parecido a lo que es el cariño en pareja, me cortan las alas. A mis 22 años no puedo decir que he vivido una relación fructífera, quizá con mucha pasión, cariño, entrega, o algo que se le parezca. Siento que me estoy tardando -no digan que todavía estoy joven-, o será que a este punto ya se me hace justo que en esa ruleta en que apostamos todos me toque un gane.

Alguien me dice que le doy mucho peso, o que baso mi felicidad en otra persona. Puedo decir que en el plano personal es lo único que me falta: alguien con quien compartir lo que tengo. Quizá no es mucho, pero creo que es lo más preciado que tengo.

En estos momentos es cuando mi personalidad un tanto "fría" me desespera. Necesito sacar toda la tristeza y frustración que tengo atoradas en el pecho. Es una extraña sensación, una presión muy peculiar, que no es nada desconocida para mí. Hablar, escribir, la música, nada sirve. Intento llorar pero no me salen las lágrimas. Reprimo demasiado mis emociones, y cualesquiera que sean. Creo que es por eso que en esta ocasión fallé: no te demostré a tiempo que te quiero.

Llámenme corazón de motel: los gustos me duran muy poco. Díganme: la que sigue. Yo les diría que he tenido suficiente en ese asunto. En veces, me pongo a pensar que realmente me voy a quedar solo, o que quizá me falta todavía trabajar en lo que el sexo opuesto piensa de mí. Tengo demasiados complejos, y muchos me han estado deteniendo bastante.

No pido ayuda, no quiero que me tengan lástima, no quiero nada. O sí, sí quiero muchas cosas, pero son cosas que jamás me he atrevido a pedir -y creo que hoy no será la excepción-. Definitivamente, tengo problemas. El primer paso para solucionar los problemas es aceptarlo, desgraciadamente, hay unos que no se solucionan con coraje solamente.

¿De qué sirve externarse? Aparentemente, de nada. Finalmente, el que lo haya dicho no hizo más diferencia que el haberme quedado callado. No creo que tú te pases las noches que yo pasé en vela, pensando en tu amor.


Otra vez, tengo el corazón entumido.

lunes, mayo 04, 2009

Cruda soledad

Extraño y apartado, siempre inadaptado,
ha sido así, siempre así.
Amargo e inseguro, en este cuarto oscuro,
ha sido así, y es así.

Me siento discapacitado, necesito ser amado,
pero no es así, nunca ha sido así.
No quiero ser un hombre roto, ser como cualquier otro,
pero no así, así.

Sé que soy diferente, y tú sabes por qué,
me duele ver a la gente amándose.
Cruda soledad, la cruda soledad me ahoga.
No puedo respirar, no puedo soportar la cruda soledad.

Nunca he disfrutado tener alguien a mi lado,
ha sido así, siempre así.
¿Quién me dará ese momento? ¿Quién me dará su tiempo
solo para mí? A mí.

Sé que soy diferente, y tú sabes por qué,
me duele ver a la gente amándose.
Cruda soledad, la cruda soledad me ahoga.
No puedo respirar, no puedo soportar la cruda soledad.

Sé que soy diferente, y yo bien sé por qué,
me duele ver a la gente amándose.
Cruda soledad, la cruda soledad me ahoga.
No puedo respirar, ya no puedo soportar la cruda soledad.




La melancolía ha vuelto.

viernes, mayo 01, 2009

Este blog se caracterizaba por su melancolía...






... y todo parece indicar que esa melancolía no tarda en regresar.